Linaje de los Karmapas

El linaje de los Karmapas fue profetizado por el Buda Shakyamuni, quien dijo que aproximadamente 1600 años después de su muerte iba a nacer una emanación de Avalokiteshvara (tib. Chenrezig ), el Bodhisattva de la compasión.

Karmapa significa literalmente ‘el que manifiesta la actividad de todos los budas’ y su función es preservar y difundir la esencia de las enseñanzas de todos los Budas.

El Buda predijo que el Karmapa propagaría las enseñanzas en el trascurso de muchas encarnaciones sucesivas. Además, el Buda predijo también lo siguiente: «En el futuro, un gran bodhisattva con una corona de color rojo rubí vendrá con el fin de guiar a las personas fuera del sufrimiento, la miseria y desconcierto cíclicos”. Con el linaje de los Karmapas y  Shamarpas, las predicciones del Buda se cumplieron.

El primer Karmapa Dusum Khyenpa (1110-1193) fundó la Escuela Karma Kagyu del budismo Vajrayana. Antes de su muerte, Dusum Khyenpa predijo su propio renacimiento en forma del segundo Karmapa, Karma Pakshi. Así comenzaron los linajes de lamas reencarnados o tulkus en Tibet, siendo Karma Pakshi el primer tulku reencarnado.

Los Karmapas empezaron a ser conocidos como los Lamas de la Corona Negra o del Sombrero Negro cuando el 5º Karmapa Deshin Shegpa (1384-1415) recibió de su estudiante, el emperador chino Tai Ming Chen, una corona negra. El emperador, que era un gran bodhisattva, vio la corona de energía y luz hecha con los cabellos de 100.000 dakinis sobre la cabeza del Karmapa durante una iniciación. Al darse cuenta de que esta corona sólo era visible para él, gracias a su avanzado desarrollo espiritual, el emperador hizo una copia que pudiese ser vista por todos. Desde aquellas, esta corona ha sido usada por los diferentes Karmapas en ceremonias especiales. Se dice que esta Corona Negra tiene el tremendo poder de liberar a todos los seres que la ven.

El Karmapa presentó al primer Shamarpa Khedrup Drakpa Senge (1383/49) con una corona de color rojo rubí que representa una réplica exacta de su propia Corona Negra y le concedió el nombre ‘Shamarpa,’ que significa literalmente sombrero rojo o ‘el que tiene la corona roja”. Esta corona pasaría a ser un símbolo de la igualdad y la inseparabilidad de sus mentes. Como el Shamarpa fue un estudiante ejemplar y a todos los respectos un igual del Karmapa, su nivel de realización y sus logros espirituales eran insuperables.

Las reencarnaciones  alternadas de los Karmapas y los Shamarpas son un pilar en esta transmisión de 900 años del Linaje Karma Kagyu. Antes de morir, el segundo Karmapa predijo que en adelante iba a renacer en dos formas humanas cuyas actividades serían inseparables y que iban a reencarnarse uno tras el otro, alternativamente, sirviéndose como maestro y estudiante con el fin de preservar y continuar el linaje sin interrupción.

«Estas milagrosas formas humanas no deben ser considerados como una entidad, siendo distintas y separadas en sus formas; tampoco se deberían de considerar como entidades totalmente ajenas, porque la pureza absoluta de la mente no se  pueden medir cuantitativamente”.

“Tú eres una manifestación”, afirmó Karmapa, “mientras que yo soy la otra. Por tanto, la responsabilidad recae por igual en mí como lo hace en ti de mantener la línea de continuidad de las enseñanzas Karma Kagyu”. Por lo tanto, Karmapa nombró al Shamarpa su segundo al mando, tanto temporal como espiritualmente.

Los Shamarpas dirigieron  y protegieron  el linaje durante los años de la ausencia de Karmapa. Sin embargo, hace unos 200 años ocurrió un conflicto entre el gobierno tibetano, controlado por la escuela Gelugpa, y la escuela Karma Kagyu. Éste resultó en que el décimo Shamarpa fue exiliado de Tíbet y todos los futuros reconocimientos oficiales de las reencarnaciones del Shamarpa quedaron prohibidas. No obstante grandes Bodhisattvas no pueden ser reprimidos y, en consecuencia,  los Shamarpas reencarnados fueron reconocidos  en secreto y protegidos por los Karmapa sucesivos. Tres de los cuatro Shamarpas siguentes nacieron en la misma familia que los Karmapas, es decir, el 14º Karmapa era el hermano del 11º Shamarpa; el 15º Karmapa fue el padre del 12º Shamarpa; y el 16º Karmapa era el tío del actual 14º Kunzig Shamar Rinpoche.

La prohibición oficial de los Shamarpas se levantó cuando el decimocuarto Shamar Rinpoche fue reconocido formalmente y entronizado en el año 1963 por el 16º Karmapa en el monasterio de Rumtek en Sikkim. El Karmapa invitó a todos los dignatarios del reino de Sikkim a esta entronización y proclamó públicamente al Shamarpa como la cabeza espiritual del linaje Kagyu en su ausencia y el segundo en la jerarquía del linaje estando él presente. El 14º Dalai Lama, jefe del gobierno tibetano en el exilio, dio su bendición para el restablecimiento oficial del linaje de los Shamarpas.

Kunzig Shamarpa permaneció al lado del Karmapa hasta su muerte en el año 1981. Apartir de entonces Shamarpa  dedicó su actividad a terminar numerosos proyectos iniciados por el 16º Karmapa.

En 1994, Kunzig Shamarpa,  como segundo al mando en el  Linaje Karma Kagyu y en conformidad con su centenaria tradición espiritual, reconoció y confirmó  a Trinley Thaye Dorje como el auténtico 17º Karmapa, el verdadero Sustentador de la Corona Negra.

Texto original: Siddhartha Foundation International website.

Imagen: Roxana Mesa